Fuente: El Nuevo Día, 5 de julio de 2026, por Melanie Ortiz
El Programa de Manejo Integrado de Vectores (MIV), en Bayamón, que estuvo activo durante la epidemia de dengue entre 2024 y 2025, redujo en un 20% la densidad poblacional de mosquitos Aedes aegypti en comunidades con altos niveles históricos de la enfermedad y distribuyó más de 54,000 emanadores pasivos –que desorientan a estos insectos voladores– en 5,450 hogares.
Para la Unidad de Control de Vectores, que gestó el MIV –un proyecto piloto– en colaboración con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades(CDC, en inglés) y el Municipio de Bayamón, se trata de excelentes resultados.
La meta era diseñar un método proactivo y escalable para controlar la propagación del dengue. En 2023, la Unidad decidió enfocarse en Bayamón por su historial alto de casos reportados. Hubo intervenciones en tres tipos de localidades: hogares, centros educativos y residenciales públicos.
En total, el MIV logró colocar 533 trampas en viviendas privadas y otras 2,500 en escuelas y áreas comunales. Las trampas se utilizan para monitorear y controlar la cantidad de mosquitos. Ya culminado el proyecto, el Municipio se comprometió a darles mantenimiento cada ocho semanas.
Gracias a sus alianzas con grupos comunitarios, el MIV ofreció seminarios educativos, en los que se adiestraron más de 200 maestros en medidas preventivas. Además, se colocaron “denguemetros” o carteles informativos sobre el riesgo de contagio de la enfermedad en el área. Los carteles eran actualizados mientras el equipo del programa realizaba sus monitoreos semanales.
Mientras, la eficacia de las trampas se midió en términos de cuántas semanas el área donde estaban ubicadas se mantuvo bajo un umbral de cuatro mosquitos por dispositivo. Semanas que estuvieran debajo de ese umbral se consideraban exitosas, lo cual se logró el 40% del tiempo en los residenciales y 94% en las zonas escolares. Para la Unidad, esto fue significativo porque, antes del MIV, solo se había cumplido esa meta una semana.
Cuando un mosquito recolectado resultaba positivo para dengue, se activaba una alerta para el área de donde se obtuvo. Las alertas permitían más muestreo y la identificación de criaderos (usualmente, aguas estancadas).
“Nosotros identificamos un mosquito con dengue dos semanas antes de que se reportara el primer caso humano en la epidemia en el 2024-2025”, compartió la doctora Julieanne Miranda Bermúdez, directora de programa en la Unidad, adscrita al Fideicomiso para Ciencias, Tecnología e Investigación.
“(El MIV) es un método que nos alerta temprano al riesgo de contagio”, añadió.
Sobre los emanadores pasivos, que liberan una sustancia que desorienta al mosquito para que no pique, el MIV distribuyó unidades a residentes en Bayamón para instalación en sus hogares.
“Era la primera vez que se utilizaban estos emanadores de larga duración (un año) en Puerto Rico. Logramos llegar a 5,400 hogares, de los cuales 68% indicaron haber instalado los emanadores”, dijo, por su parte, el doctor Rafael Saavedra, gerente del MIV.
“Parte de nuestra misión siempre ha sido poder expandir las capacidades locales para monitorear la presencia de arbovirales, como el dengue, zika y chikungunya en Aedes aegypti en Puerto Rico”, aportó Miranda Bermúdez, al destacar que la Unidad también lidera proyectos internacionales con los CDC para análisis de muestras provenientes de Latinoamérica.
Saavedra recalcó, en tanto, que el éxito del MIV en Bayamón se debió también al trabajo voluntario de más de 25 estudiantes universitarios y líderes de comunidad, entre otros actores. “Fue un trabajo en equipo, y creo que es con colaboraciones así que podemos lograr impactar más personas y hacer un cambio sostenible”, declaró.
La Unidad espera que el MIV sirva como modelo para otros pueblos. El 29 de septiembre, será la Convención de Manejo de Vectores, en el Centro de Bellas Artes de Caguas, para representantes municipales de toda la isla. El evento es libre de costo. Para la ciudadanía, la Unidad tendrá una casa abierta, el 20 de agosto, en sus laboratorios de Ponce y San Juan. Hay más información en la página web de la entidad.
Sobre la Unidad de Control de Vectores de P.R.:
La Unidad de Control de Vectores de Puerto Rico es un programa del Fideicomiso para Ciencia, Tecnología e Investigación de Puerto Rico en colaboración con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades y el Departamento de Salud de Puerto Rico. La Unidad fue establecida para reforzar las capacidades de la Isla para controlar el mosquito Aedes aegypti, vector del dengue, Zika y chikungunya. Su programa de Manejo Integrado de Vectores cuenta con tres iniciativas principales para lograr aspirar a un Puerto Rico libre de enfermedades trasmitidas por mosquitos. Los tres pilares son monitoreo y vigilancia, movilización comunitaria y control de vectores. Mediante la educación y el empoderamiento a los ciudadanos se logrará reducir dramática y sosteniblemente la población de mosquitos en todo Puerto Rico. Para más información: www.prvectorcontrol.org.
Sobre el Fideicomiso para Ciencia, Tecnología e Investigación de Puerto Rico:
El Fideicomiso para Ciencia, Tecnología e Investigación, según descrito en la Ley Pública 214, es una organización sin fines de lucro creada en el 2004 para impulsar la participación y creación de empleos de la Isla en la economía global del conocimiento al promover la inversión y el financiamiento de la investigación y el desarrollo de la ciencia y la tecnología. Al invertir en la investigación y la comercialización de la tecnología, el Fideicomiso sirve de catalizador para la creación de empleos y la retención de los residentes de la Isla altamente cualificados y a menudo bilingües. Es también responsable de la política pública de Puerto Rico para la ciencia, la tecnología, la investigación y el desarrollo. Para más información : www.prsciencetrust.org.